Maridaje

El Camino entre la Armonía y la Seducción.

“Tintos para carnes, blancos para pescados y rosados para los arroces”. Seguro que más de uno ha oído hablar de este triumvirato. Todas estas reglas, ayudan a no tener que arriesgarnos a decidir según nuestro propio gusto. Pero esas sensaciones subjetivas que nos trae el gusto y el olfato, ante la unión de una buena comida y una buena bebida, no pueden quedar escondidas debajo de ninguna “regla de oro”.

Cuando hablamos de maridaje, hemos de tener claro que es un concepto fluido, nada rígido, que puede albergar una gran cantidad de posibilidades y todas ellas pueden ser correctas. Por que los gustos son subjetivos y cada uno tiene los suyos. Lo que importa es que esa conjunción, entre bebida y comida, tenga una correspondéncia que nos lleve a la armonía o que sea capaz de cautivarnos el ánimo y seducirnos.

El maridaje es armónico cuando la combinación de bebida y comida llegan a un perfecto estado de equilibrio. Ya sea por que los aromas y texturas se complementan entre sí o por que el contraste entre los sabores acaben en tablas y establezcan un equilibrio al combinarlos.

En cambio, un maridaje es seductor cuando sin llegar a ese equilibrio, que tiene la armonía, consigue ser tanto o incluso más placentero. Por que no podemos olvidar, que tanto el beber como el comer son en esencia actos sociales y conceden a ese plato y a ese vino, emociones y simpatías que perfeccionan los sabores y las texturas.

Desde Ambrosía Mediterránea, ofecemos el asesoramiento necesario para la creación de todo tipo de maridajes. O la formación que necesite para que los desarrolle usted mismo.

Switch to our mobile site